Capitanes de Papel
🕒 Tiempo de lectura: 8 minutos ¿Qué tendrán los días de lluvia que a los chicos les gustan tanto? Qué pregunta pelotuda. Cuando eras chico y se largaba a llover fuerte, el que se aburría era porque tenía algún problema. O era medio maricón o en la casa lo tenían cortito y no lo dejaban salir ni a la vereda. Porque para un chico la lluvia nunca fue un problema. Era un evento. Una celebración. Un llamado a las armas. Todavía me acuerdo de esas siestas de verano donde empezaban a escucharse las primeras gotas sobre el techo. Tic. Tic. Tic. Y uno quedaba en estado de alerta. Esperando. Porque una cosa es que llueva. Y otra muy distinta es que se largue. Uno quería tormenta de verdad. Truenos. Relámpagos. Agua cayendo de costado. Que se inunde la calle. Que desaparezcan los cordones. Que los autos hagan olas. Y ahí sí. Ahí despertaba el indio salvaje que todos llevábamos adentro. Empezaba la búsqueda desesperada por la casa de cualq...